jueves, abril 06, 2006

Presentada la primera serie de Comunicación Organizacional

La serie comunicación empresarial de la editorial NetBiblo hizo su presentación en el Casino de Madrid con el propósito de convertirse en los líderes hispanoamericanos en esta área de conocimiento.

La editorial coruñesa NetBiblo (www.netbiblo.com) puso en marcha el proyecto “Comunicación empresarial” en 2003. A finales de 2005 contaba ya con siete títulos en el mercado de un total de diez autores, entre ellos algunos de los más reputados especialistas internacionales. Ahora, antes de seguir poniendo en las librerías nuevos títulos, ha hecho su presentación en Madrid ante los especialistas del área, profesores de Universidad y profesionales de empresas.

El coordinador de la seriem presentó las líneas maestras de la serie y cuáles son sus objetivos para los próximos meses. Con diez autores ya editados, actualmente tiene catorce nuevos proyectos en marcha, que abarcan la comunicación interna, las nuevas tecnologías, la responsabilidad social, el área jurídica, las relaciones con los medios, las relaciones públicas y la publicidad.

La editorial anunció que en 2007 NetBiblo tendrá la colección de títulos más importante del mercado en Comunicación y se lanzará a por el mercado anglosajón.

viernes, marzo 10, 2006

Respeto y religión

No hay nada más inútil que las posturas fundamentalistas en torno a los derechos de la persona. Pocos defienden que existan derechos de carácter absoluto a no ser quizá el derecho a la vida, a la dignidad de la persona o a su libertad de conciencia. Cualquier otro derecho ha de ser relativizado, aunque sólo sea en la medida como se contemplan los derechos subjetivos en los ordenamientos jurídicos occidentales, con expresiones semejantes a “el derecho de cada persona termina donde comienza el derecho del prójimo”.

Estos días estamos asistiendo al poco gratificante enfrentamiento en torno a la primacía del derecho a la libertad de expresión sobre otros derechos subjetivos, con motivo de las viñetas irrespetuosas –a mi juicio- publicadas por algunos diarios europeos, ofensivas para el sentimiento religioso musulmán. Esta polémica se ve azuzada por el hecho de intervenir en ella dos concepciones del mundo radicalmente diferentes, aunque con raíz común: la cristiana y la musulmana. Sin embargo, quizá en ningún sitio como en España, donde han confluido las culturas que se ramificarían en la Europa moderna: la greco-romana, la goda, la judía y la musulmana, deberíamos ser sensibles a esta polémica.

Normalmente los defensores de esas viñetas se escudan en un derecho que consideran todopoderoso: el de la libertad de expresión. Sin embargo, deberían tener en cuenta que la burla de los dogmas y creencias religiosas está tipificada en el artículo 525 del Código Penal. Delitos que se consuman, por cierto, con la existencia de publicidad, puesto que de otra forma podrían considerarse dentro del campo de las injurias, penalizadas en el artículo 208.

Deberíamos entender, con generosidad de miras, la crítica de los musulmanes a lo que consideran una afrenta que, no lo olvidemos, no puede escudarse en ese derecho fundamental de la persona a exponer sus opiniones y creencias, que no es absoluto en nuestro ordenamiento jurídico.

En momentos así, hay que ponerse en el lugar del otro y saber pedir perdón. Porque el odio sólo engendra monstruos.

martes, febrero 21, 2006

Cien años después

“La vida es un pañuelo”. Así definía la hija de Carlos Sobrino los innumerables cruces de caminos que jalonan nuestras vidas. Un pintor como su padre diría que la vida está hecha con los mismos colores que se entremezclan en la paleta de cada persona. Un matemático, en cambio, que la vida, al fin y al cabo, no es más que el producto de las combinaciones de “ene” elementos tomados de veintisiete en veintisiete, el mismo número de letras con el que trabaja un orfebre de las palabras, quien describiría la vida como un flujo de ideas articuladas por el lenguaje.

Francisco Lloréns era compañero de su padre, pero para mí era el nombre de una calle como muchas otras que recuerdan en A Coruña que hace cien años un grupo de amantes de la cultura trabajaban por fundir en el mismo cuadro letras, números y colores. Y Sobrino, en ese instante, era un cuadro que atravesaba con óleo la diagonal del lienzo en una sabia combinación de árboles y río, como muchos de los rincones que pueblan Galicia.

Periodismo y literatura van íntimamente unidos desde que el hombre salió de las estepas africanas y dijo “luz” para referirse al instante en que el horizonte se hacía visible a sus ojos. La misma palabra con que Dios empezó su creación o que Guillén dejó, desnuda y perfecta, en alguno de sus muchos versos.

La Asociación de la Prensa de La Coruña, fundada un año antes que la Academia Galega, acogía también a algunos de los nombres que figurarían entre los miembros de la institución académica. Quizá el mejor calificativo de aquella época, finales del siglo XIX y comienzos del XX, es el de una “inquietud ilustrada”, en la que confluían el rexurdimento galego, el galleguismo de Murguía y Lugrís y el regionalismo de Brañas.

La primera década de 1900 era un hervidero, un nuevo Miño al que habían volcado sus aguas afluentes de las cuatro provincias. La Academia nacía en la emigración, pero daba sus primeros frutos en A Coruña. La Pardo Bazán con su Sociedad del Folklore, Curros y Fontenla con la Asociación Protectora y la savia nutriente de la Asociación de la Prensa servirían para sostener de la mano los primeros pasos de la Academia. Sin embargo, habría que esperar muchos años, hasta finalizar el siglo XX, para que un periodista de raza y vocación, Roberto Blanco, fuera el protagonista indiscutible del Día das Letras Galegas, fruto de la actividad de la Academia.

Junto a la prensa nacionalista que prolifera en Galicia desde 1800, la prensa generalista y local sirve de tribuna a las firmas cualificadas de los miembros de la Academia en cualquiera de sus secciones, y de principal ocupación de algunos de ellos. Eladio Rodríguez, Antón Villar Ponte, Alejandro Barreiro, Wenceslao Fernández Flórez, Andrés Martínez Salazar, Manuel Lugrís, Galo Salinas, Eugenio Carré, Pan de Soraluce, Puga y Parga…

Este año festejamos el centenario de la Academia, pero también disfrutaremos de la nueva savia que brota en el árbol centenario de la Asociación de la Prensa. Felicidades a ambas instituciones.

jueves, diciembre 15, 2005

La CNMV y la libertad de expresión

Este es el TEXTO SOMETIDO A INFORMACIÓN Y CONSULTA por parte de la CNMV, y que tanta reacción ha causado entre la prensa:


La necesidad que tienen las sociedades cotizadas de mantener informados a analistas y grandes inversores sobre la marcha y perspectivas de su negocio debe hacerse compatible con la prohibición que la Ley del Mercado de Valores establece sobre difusión selectiva de información relevante, esto es, con la obligación de tratar por igual a todos los inversores.

Para ayudar a las sociedades cotizadas a conciliar ambos objetivos, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) desea efectuar ciertas recomendaciones sobre la celebración de reuniones informativas y tele-conferencias con analistas, inversores y medios de comunicación. Estas recomendaciones están inspiradas en prácticas que muchas sociedades cotizadas vienen ya aplicando. No son de obligado cumplimiento, pero quien las siga reducirá el riesgo de infringir la Ley del Mercado de Valores.

Las recomendaciones son:

1.- Aunque las compañías limiten la presencia física en la reunión o exijan previa invitación, anunciarán públicamente su celebración mediante una comunicación que, dirigida con al menos dos horas de antelación a la CNMV, ésta hará pública de inmediato en la sección "Otras Comunicaciones" de su página Web.

2.- La comunicación indicará el objetivo, lugar, fecha y hora de la reunión, así como los medios técnicos (por ejemplo, la propia página Web de la sociedad) a través de los que cualquier interesado podrá seguirla en directo. La transmisión a través de Internet de estas reuniones se recomienda como una muy buena práctica.

3.- Cuando la CNMV lo solicite, la compañía acreditará como asistentes a los funcionarios que aquélla designe.

4.- La documentación o diapositivas que se vayan a dar a conocer durante la reunión deberán difundirse antes de que la reunión se inicie, a través de la página Web de la sociedad y mediante comunicación a la CNMV.

5.- Las sociedades planificarán las reuniones y, en especial, el turno de preguntas, con el fin de evitar que al responder de forma improvisada a preguntas inesperadas los directivos de la sociedad revelen información de trascendencia que pueda ser considerada como "información relevante". Como cautela, al término de la reunión difundirán un resumen de las respuestas dadas, cuando no sean mera reiteración, sin matiz adicional alguno, de la información ya hecha pública.

6.- Estas recomendaciones serán aplicables tanto a las reuniones en España como a las que se celebren en el extranjero, con ocasión, por ejemplo, de giras internacionales (road shows).


He señalado en negrita lo que me parece un disparate que atenta NOTORIAMENTE contra el derecho de información recogido en el texto constitucional, además de contra la libertad de expresión de toda persona (INCLUIDAS LAS JURIDICAS). Contengo la tentación de hacer un extenso artículo sobre lo que considero un sinfín de sinsentidos en estos seis puntos que, de aplicarse, llevarían a contradicciones muy graves tanto jurídicas como funcionales.

viernes, diciembre 09, 2005

Y llega diciembre...

Los deberes se me acumulan como es propio de un final de ejercicio. Tras unos breves días de descanso, aprovechando los puentes, me propongo retomar con ansia el deber de plasmar en este blog algunas de las reflexiones inevitables en torno al quehacer profesional. Mientras, voy dándole con ansia al plan de medios de NetBiblo, y veo que hay citas ineludibles e improrrogables en mi agenda. Veremos cómo se desarrollan las cosas.

He estado en las Jornadas de Comunicación de la Xunta de Galicia, y me fue totalmente imposible asistir a las del Consello de Cultura. Podéis hacer un buen seguimiento de este último en Comunisfera.