jueves, abril 25, 2013

¿Quién es nuestro público en comunicación interna?


En demasiadas ocasiones se habla del público interno de una empresa u organización denominándolo con la expresión “el personal de la empresa”. Es cierto, nadie discute algo que es una tautología en sí mismo, una definición tan obvia como generalizada. Sin embargo, como todas las definiciones vacías, esconde en sí misma el germen de su propia falsedad.

Un público interno no suele ser una audiencia homogénea y uniforme, salvo en contadas ocasiones. Las organizaciones complejas tienen públicos internos perfectamente diferenciables. La gestión de la comunicación interna en ese tipo de organizaciones requiere tener en cuenta no sólo las necesidades de cada uno de esos segmentos, sino también sus propias expectativas. A tal efecto, es tan interno un público de técnicos muy cualificados en un área de negocio determinada, como la red de ventas o el equipo de gobierno de la propia entidad, pero sin duda ninguno de nosotros diríamos que debemos tratarlos de la misma forma.  Como tampoco es igual un periodista de un medio económico especializado que el periodista que se ocupa de economía pero también de otras áreas en un medio generalista.

Desde el punto de vista de la comunicación, a mayores, debemos ser especialmente prudentes con los efectos de nuestra comunicación externa sobre la gestión de la comunicación interna. Especialmente, para el diseño de estrategias de comunicación deberíamos incluir a los periodistas y a los creadores de opinión en las redes sociales como prescriptores de nuestros públicos internos. Si así lo hacemos, es mucho más fácil predecir las influencias recíprocas de la comunicación interna y externa.

miércoles, abril 03, 2013

El principio de Peter y el ciclo de vida profesional


Parecen dos conceptos totalmente diferentes, pero no lo son. Son las dos caras de la moneda referidas a la vida profesional de una persona.

El principio de Peter, obra del catedrático de la Universidad del Sur de California del mismo apellido, viene a decir que "en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia".  

De otra forma: en todas las organizaciones toda carrera profesional sufre una fase de ascenso que le lleva al culmen de sus capacidades profesionales, pero que suele terminar en un último ascenso que pone en evidencia el límite personal de las capacidades personales del ascendido, ya sea personal de base o ejecutivo. 

Pero eso no es más que el ciclo de vida de un producto, de una empresa, de una crisis..., aplicado en esta ocasión al desarrollo profesional. Desde la base sufrimos un progreso creciente hasta un punto de maduración o plenitud que, de superarse, nos hace caer en la curva decreciente del ciclo, es decir, en el principio de la incompetencia personal. 

Asumir cuándo se ha alcanzado el límite es la más difícil de las pruebas que una persona es capaz de asumir. Cuando en un puesto determinado compruebas que eres incapaz de reimpulsar el ciclo de vida de tu carrera profesional, es decir, volver a generar una nueva curva que revitalice la anterior, asumiendo nuevas áreas transversales que te permitan poner en valor los conocimientos adquiridos, es el momento de poner punto y final. El problema es quién es capaz de reconocer y asumir tal momento, tanto desde el punto de vista personal como de empresa.

sábado, marzo 16, 2013

Falta una vida entera

Regreso de nuevo, queridos lectores. Durante un tiempo me dediqué a cumplir con aquello que me decían que debía hacer. Lo intenté al menos. Y también una parte del tiempo, no sé si pequeña o grande, la dediqué a lo que verdaderamente tenía importancia. Al menos así lo pensé. Pero ahora se acerca el tiempo de transmitir lo que aprendí de uno y otro periodos.

Falta una vida entera, y hay tiempo suficiente para hacerlo. Ahora espero aprovecharlo. La Comunicación sigue siendo el  motor, pero las muchas horas de conducción me han enseñado que no todo es Comunicación. Esa es la última lección, y todos los libros empiezan por la página 1.

¡Hola!



martes, abril 03, 2012

El lobbying, una profesión en auge


Si bien la coyuntura económica española no atraviese su mejor momento, con una tasa de desempleo superior al 20% y especialmente sangrante entre los más jóvenes, todavía hay nichos de mercado y profesiones con unas excepcionales perspectivas de crecimiento en los próximos años. Uno de estos ámbitos es indudablemente el del Lobbying y los Public Affairs, herramientas cada vez más necesarias en el mundo empresarial, ya que las compañías precisan de engranajes que les ayuden a transmitir adecuadamente sus necesidades y mensajes a políticos, instituciones y autoridades públicas.
Las Relaciones Institucionales tienen dos cometidos principales. Por un lado, influir en el proceso de toma de decisiones de los órganos legislativos y ejecutivos, algo nada fácil en las híper-burocratizadas sociedades democratizadas actuales. Por el otro, intentan establecer canales de comunicación fluidos entre las compañías y los órganos de poder. Para lograr el éxito en ambos, los lobistas deben gozar de la máxima transparencia en el desempeño de su trabajo que les confiera normalidad en sus acciones y, por supuesto, libertad en el acceso a todo tipo de instituciones públicas.
Este Seminario tiene como ambicioso objetivo aproximar la nueva realidad sobre el Lobbying tanto al mundo académico -al que se le presenta una excelente oportunidad de crear una especialidad de posgrado en esta área así como de ofrecer nuevas salidas profesionales a sus estudiantes- como a las empresas gallegas, a las que se le abre la oportunidad de gestionar sus intereses de forma eficaz utilizando las técnicas de esta área profesional.
Sin embargo, el coste de optar en el futuro a una adecuada regulación de los public affairs no resulta ni mucho menos gratuita. Trabajar en este sector obliga a los que lo desarrollan estén permanentemente actualizados en sus conocimientos y formados en las disciplinas técnicas básicas de cada uno de sus clientes. El objetivo es que sepan representar adecuadamente sus intereses ante terceros, desde la óptica de la responsabilidad, que les permita transmitir sus mensajes e inquietudes adaptadas a cada uno de sus públicos objetivo.
Es precisamente este último punto una de las claves que explican la fiabilidad de los profesionales del lobbying en España. No en vano, llevan varios años colaborando juntos en la elaboración de código deontológicos que sientes las líneas maestras de su actividad, teniendo como ejes principales los ya mencionados de transparencia y responsabilidad. Algo que, como no podías ser de otra manera, se están encargando ellos mismos de comunicar convenientemente a Congreso y Senado, con objeto de elevar la normalización de esta profesión a categoría de un debate público sosegado, profundo y eficaz de cara a los próximos años.
Los próximos 20 y 21 de abril, la Universidad de Santiago de Compostela será testigo de la celebración del I Seminario Internacional de Lobbying en Galicia, organizado por la consultora Com-Unica Public Affairs, y que llevará por título ‘El trabajo invisible de los lobbistas’. Una oportunidad para que tanto jóvenes licenciados como directivos y profesionales de distintos sectores se metan de lleno en una disciplina básica para la actual realidad laboral y que vivirá en los próximos años el normal desarrollo que le posicione en los mismos niveles de otros países de nuestro entorno, como Alemania, Francia o Reino Unido, paradigmas de la transparencia democrática.