martes, febrero 15, 2005

Información y conocimiento


George Steiner, flamante Premio Príncipe de Asturias, dijo el día de la recepción del premio, con esa autoridad que dan los años, las muchas lecturas y una mente extraordinariamente lúcida, que "nunca antes habíamos tenido tanto información y tan poco conocimiento". La frase fue recogida en los informativos de la televisión, las radios y los periódicos, pero quedó al nivel de la Información y no en el plano del Conocimiento.

Mucha información y poco conocimiento. A primera vista –y posiblemente fue así- podríamos haberla interpretado como una definición de nuestra sociedad, donde los innumerables medios de comunicación nos envuelven con sus infinitos mensajes, que somos incapaces de interiorizar, es decir, de convertirlos en conocimiento y comprender, en consecuencia, el cómo de las cosas...

Pero Steiner seguramente iba mucho más allá. La Información es el estadio previo al Conocimiento, pero está por encima de la mera recolección de datos. En la escala de aprehensión de la realidad figuran, en primer lugar, los datos (números, cifras, estadísticas, bits...), de los que extraemos, por análisis, información sobre el mundo que nos rodea (el cuándo, el dónde, quién y cuál), que nos conducirá, por un proceso de interiorización y comprensión, a definir el cómo (conocimiento) antes de llegar al porqué último de las cosas, que en el terreno científico denominamos sabiduría o inteligencia.

Es un proceso de generación de valor en la pirámide informacional: una pirámide donde la base (los datos) significan cantidad máxima, y donde el vértice superior es la suprema expresión de la calidad. A mayor cantidad, menor calidad. Esta relación informacional es a menudo olvidada en las organizaciones, que se empeñan en intentar definir procesos de Gestión del Conocimiento o bien desde una óptica donde prima la arquitectura informática o bien desde ópticas que valoran la cantidad sobre la calidad, pensando que el conocimiento se genera desde la primera y no desde la segunda.

Pero aún más, el Conocimiento sólo tiene sentido en una organización si está basado en información capaz de generarle valor, es decir, si es capaz de definir previamente qué tipo de información puede sustentar alguna ventaja competitiva. ¿Y cómo se genera valor en una organización? Definiendo primero cuáles son sus objetivos estratégicos, y conociendo a fondo su "Capital Relacional" (clientes, reputación...), donde radica el objetivo último de su actividad económica, y su "Capital Estructural", donde se asienta buena parte de su filosofía y cultura, conceptos ambos de los que hablaremos en otro momento.
La capacidad implícita de aportar valor por parte de una información supone que la empresa está orientada a la acción, y que ese valor le generará ventajas competitivas que mejorarán su posición en el mercado. En pocas palabras, que la fortalecerán respecto a la competencia.

De ahí que una organización deba emprender, en primer lugar, acciones de sistematización de su conocimiento y del conocimiento que le resulta necesario (brecha que debe resolver el Gestor de Conocimiento) no a partir de la arquitectura de sistemas, sino, y sobre todo, a partir del análisis previo de qué acciones queremos generar y, en consecuencia, qué gap informacional debemos cubrir.

Y en segundo lugar, no olvidando que el proceso de generación de conocimiento es un proceso de comunicación y de aprendizaje, de transmisión de mensajes e interiorización de los mismos, que no se resuelve con una mera "puesta a disposición de", propia del área de sistemas, sino con una "puesta en común", característica de la comunicación humana, como muy bien definió el profesor Aranguren hace ya algunos años.

Steiner iba mucho más allá de definir nuestra época en términos de medios de comunicación, cosa ya realizada por muchos otros pensadores antes que él si fuera este su propósito: estaba hablado de lo que Pavez denomina como "la dimensión ontológica del conocimiento".

1 comentario:

Aránzazu dijo...

Estimado señor Abad,

Leo con interés todo lo que publica en su blog y en esta ocasión, me atrevo a enviarle mi opinión sobre este post.

Para empezar me gustaría decirle que estoy muy interesada en todo lo que concierne al mundo empresarial bajo la perspectiva de la comunicación, y por lo tanto, la gestión del conocimento no escapa a este interés. Aclarado esto, quiero que sepa que estoy de acuerdo con usted en cuanto a en qué consiste el proceso de la Gestión del conocimento: Datos, información, conocimiento.

Teniendo esto en cuenta, creo que el problema de muchas empresas es que olvidan que sólo así se puede generar conocimiento, que es lo que verdaderamente permite a su vez generar valor a la empresa. Si dicho proceso se cumple será a partir de este momento cuando la empresa efectivamente pueda alcanzar alguna ventaja competitiva frente a las demás y por lo tanto mejorar su posición en el mercado.